LA MIRILLA RAQUEL FRÍAS DIETISTA Y NUTRICIONISTA
«Comemos mal porque nos hemos vuelto comodones»
Una dieta equilibrada y beber unos dos litros de agua son las mejores herramientas para combatir el excesivo calor del verano
La experiencia de Raquel Frías, tras varios años dedicados a la nutrición, le ha demostrado que para enfrentarse al calor lo mejor es hacer una comida sana.
- ¿Qué tipo de menús son más aconsejables de cara al verano?
- Lo ideal es llevar una dieta equilibrada y practicar algo de ejercicio, como, por ejemplo, caminar una hora tres veces por semana. En cuanto a la alimentación, lo aconsejable sería comer verduras cuatro días y el resto dedicarlo a las pastas o legumbres. También es fundamental combinar este menú con platos crudos, tipo ensaladas, 2 o 3 piezas de fruta y un mayor predomino del pescado en vez de la carne. De otro lado las carnes y pescados es mejor cocinarlas a la plancha, a la parrilla o al horno; evitando las salsas fuertes.
- ¿También se debe beber más agua?
- La hidratación es fundamental, sobre todo en las personas mayores que son más propensas a sufrir algún golpe de calor. Hay que beber como mínimo un litro y medio de agua todos los días porque en verano se suda más y se pierden más sales minerales. Algunos dicen que no pueden beber tanta agua, pero pueden sustituirla por zumos o yogures líquidos.
- ¿Qué tipo de productos son más demandados, ahora, en las tiendas de nutrición?
- Lo que más se vende son productos adelgazantes, en concreto para la retención de líquidos. Son combinados a base de té verde, piña y cola de caballo que eliminan toxinas.
- ¿Comemos bien, últimamente?
- En general comemos muy mal porque nos hemos vuelto muy comodones. Hay que saber organizarse. Nos hemos acostumbrado a la comida rápida y ésta aumenta el colesterol y las grasas. Además, es más cara.