JAVIER GRANDA PRESIDENTE AA.VV. MADRE DE DIOS
«Queremos un urbanismo amable y no especulador»
Cuando en el barrio había más huertas que edificaciones, la gente hacía la vida en la calle. «Afortunadamente, aun hay mucha gente tiene sentimiento de barrio, lo que nos permite hacer muchas cosas», subraya Javier Granda.
-La asociación que preside se creó hace 26 años porque en la plaza Fermín Gurbindo querían construir torres de 15 pisos.
-Sí, se produjo un movimiento en el barrio, incluso con manifestaciones, y finalmente se hicieron pisos de 6 alturas. A raíz de eso se decidió celebrar las fiestas y, tras éstas, se creó la asociación.
-El detalle habla del carácter reivindicativo de sus vecinos.
-Es que la gente es reivindicativa, sólo hay que poner encima de la mesa sus problemas y enseguida se apunta a defenderlos. La primera manifestación se hizo porque atropellaron a un niño en la calle Madre de Dios, hará unos 25 años, y el problema sigue sin solucionarse.
-También hubo un importante movimiento social para evitar el traslado del convento Madre de Dios.
-Efectivamente. El Ayuntamiento no lo comprendió en un principio. Para nosotros, conservar es más que mantener un edificio; es mantener una memoria histórica y, en este caso, el convento dio el nombre al barrio, que comenzó a crecer en torno a él. Finalmente llegamos a un acuerdo con el Ayuntamiento para ha-cer una propuesta de centro cívico en estas instalaciones.
-Además de ayudas a la rehabilitación y más plazas de aparcamiento, qué otras necesidades tiene hoy el barrio.
-Queremos un urbanismo amable y no especulador, con zonas que inviten a la conexión entre vecinos, También la limpieza y la iluminación, esta última muy ligada a la seguridad ciudadana. Precisamente, la Comisaría de Villegas ha sido muy positiva en el tema de seguridad, aunque hace meses se cerró su servicio nocturno y ahora se han reducido las patrullas que están por el barrio.