Thor Hushovd es un tanque a nivel físico que mide 1,83 metros y pesa 81 kilos. Una auténtica fuerza de la naturaleza que le permitió vestirse de amarillo en el prólogo de un Tour en el que se notaba algo extraño en el ambiente. Por primera vez desde que llegamos a Francia, el jueves, sólo se hablaba de ciclismo, a pesar de que el fuego del dopaje puede atizarse en cualquier momento. Thor, el dios del trueno, se impuso por delante de dos de los grandes favoritos para ser los primeros líderes de la carrera, el americano George Hincapie, al que ganó por décimas de segundo, y al también americano David Zabriskie, que cedió cuatro segundos, los mismos que el alemán Sebastián Lang y Alejandro Valverde.