larioja.com
Martes, 27 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ED. IMPRESA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES LA RIOJA

ACTUALIDAD
VIAJE DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO A LA RIOJA VISITA A ALFARO
Zapatero compromete el inicio de las obras del Centro del Vino para el 2008
Los alfareños arroparon ayer a Rodríguez Zapatero, que en su primera visita oficial a la ciudad riojabajeña se prodigó en los gestos de cercanía y complicidad que le caracterizan
'Rioja, vino, vid, viña. Con cariño, José Luis Rodríguez Zapatero'. Esta es la dedicatoria que el presidente del Gobierno de la Nación dejó impresa ayer en una barrica de la bodega alfareña 'Torres Librada', primera parada de su visita a la ciudad riojabajeña. Parada y fonda, por cuanto Rodríguez Zapatero, junto a las ministras Elena Espinosa (Agricultura) y María Antonia Trujillo (Vivienda), compartió allí un almuerzo con medio centenar de invitados. Fue un menú típicamente riojano (verduras y chuletillas) servido por el Asador San Roque ('El Chorrilla').
A su término, el presidente se desplazó hasta el Ayuntamiento de Alfaro, donde le esperaba un entregado grupo de vecinos. En su mayoría se trataba de mujeres, que abanico y cámara de fotos en mano contenían la respiración cada vez que un coche oscuro con las lunas tintadas se detenía ante la entrada del Consistorio. Y por fin llegó el presidente (una hora más tarde de lo previsto).

La gente se arremolinó ansiosa; todos querían acercarse a él. Los escoltas se tuvieron que emplear para mantener la línea de seguridad. Y Rodríguez Zapatero no defraudó. Estrechó decenas de manos, acarició mejillas y hasta favoreció alguna confidencia al oído. El alcalde de Alfaro, Tomás Martínez, le tenía tomado del brazo, mientras el líder socialista riojano, Francisco Martínez Aldama, contemplaba exultante el baño de masas.

Finalmente, Rodríguez Zapatero entró en el edificio consistorial, donde le esperaba el personal del Ayuntamiento para saludarle, y a continuación subió al salón de actos, donde fue recibido por la corporación municipal y numerosas personas, que saludaron su entrada con vivos aplausos.

Tras firmar en el Libro de Honor, Tomás Martínez tomó la palabra y tuteándole le reconoció que, «gracias a tu Gobierno, en Alfaro se están produciendo cambios muy importantes». Con todo, el primer edil le entregó al presidente un dosier con demandas, en especial de infraestructuras, que Rodríguez Zapatero, comprometió, «serán atendidas» porque Alfaro «estará dentro de las prioridades de los Ministerios». El presidente alabó a Tomás Martínez -«sólo con mirarte a los ojos se ve que eres una buena persona»- y a Alfaro, «un pueblo para la convivencia y la buena vecindad». De La Rioja dijo que se queda con la imagen de «una comunidad que merece la pena, llena de gente positiva, volcada en conseguir logros, en hacer progreso... Una sociedad que cree en sí misma y que está convencida de que ganará la partida de futuro».

Acto seguido, el presidente abandonó el Ayuntamiento y se dirigió a pie hasta la Colegiata de San Miguel. Su paseo estuvo arropado por numerosos vecinos que, emocionados, le jaleaban, se afanaban por lograr una dedicatoria o se admiraban de «lo guapo y lo campechano que es». Al llegar a la Colegiata, Zapatero se hizo una foto sentado en las escalinatas con los integrantes de la Escuela de Fútbol Base y del Club Baloncesto Alfaro, y finalmente entró en el coche oficial para dirigirse al futuro polígono 'La Senda', no sin antes lanzar un beso al aire.



Blogs Chat Foros
Vocento