De esta manera, la carrera pierde a uno de sus animadores y favoritos a suceder a Lance Armstrong, Alexander Vinoukurov. La organización francesa comunicó su decisión a la Unión Ciclista Internacional (UCI), cuyo presidente Pat McQuaid se había mostrado «muy disgustado» por la falta de información de las autoridades españolas. El Tour envió una carta al equipo español pidiéndole que no se presente el viernes en Estrasburgo para comenzar la competición porque dañaría la imagen del ciclismo.
Al Astaná-Würth es recurrir la decisión de la carrera al Tribunal Arbitral de Deportes (TAS) para que le readmita en la competición. Además, el Tour también va a solicitar que el equipo T-Mobile prescinda de Jan Ullrich y de Óscar Sevilla si quiere correr. Los dos han aparecido en el sumario de la 'Operación Puerto', en la que la Guardia Civil detuvo a los doctores Eufemiano Fuentes y José Luis Merino, el ex corredor Alberto León y los directores deportivos Manolo Saiz e Ignacio Labarta.
El corredor alemán rechazó este lunes todas las acusaciones. «No tengo nada que ver con eso», declaró Ullrich, ganador del Tour de Francia en 1997 en un comunicado de su equipo. «No se nos puede acusar de nada», reaccionó uno de los directores deportivos del equipo alemán y mentor de Ullrich, Rudy Pevenage.
El director del equipo T-Mobile se solidarizó con Ullrich. «Son acusaciones graves, estamos en contacto con todas las personas a las que concierne el asunto, en particular con los investigadores españoles», declaró.
Quien también ha reaccionado el es Comunidad Valenciana. Vicente Belda, su director deportivo, reiteró que los ciclistas de su equipo no tienen nada que ver con la 'Operación Puerto'. «Nos están machacando, nos están culpando de cosas de las que ya dije que somos inocentes. No tenemos nada que ver con la 'Operación Puerto'», destacó Belda.
El director deportivo del conjunto valenciano realizó estas declaraciones después de que los veinte integrantes de su equipo se sometieran ante notario a una extracción de sangre en una clínica de de Valencia. «Vamos a mandarlas ahora mismo al CSD y la Federación Española para que puedan cotejarlas con la sangre incautada», explicó.