Con un año de retraso, 113 vecinos recibirán el lunes las llaves de sus pisos protegidos en El Arco por parte de una cooperativa, en cuya gestión participa UGT
Han estado esperando este momento desde hace más de un año; han soñado sentir el tintineo de las llaves en sus manos desde hace mucho tiempo, tanto que incluso más de uno se ha visto obligado a suspender su boda. El próximo lunes, con un año de retraso, los 113 adjudicatarios de unas viviendas protegidas construidas por El Cubo-DSV (cuya gestión está a cargo de Revellín y con una participación de UGT) en el El Arco recibirán sus pisos.
El peregrinaje de esta gente comenzó en el año 2003, cuando se adjudicaron las viviendas ubicadas en la calle Enrique Granados. Pocos meses después, la cooperativa les dijo, según explicaron algunos propietarios, que los pisos iban a costar 18.000 euros más de lo previsto.
Comenzaron entonces las obras y el primer plazo de entrega se marcó, por parte de la cooperativa, para el 15 de junio del 2005. Después de una reunión, se les informó de que no era posible y postergaron la entrega de llaves para el mes de septiembre. Y así fueron pasando los meses hasta que llegó el nuevo año.
El tema es que dentro de este este colectivo hubo gente que se iba a casar y que tuvo que suspender la boda. Habían otros más que estaban de alquiler o que ya tenían comprados los muebles o la cocina. Ahora, después de un año de «muy poca información», parece que finalmente estos 113 vecinos podrán dormir en casa.