Según Erro, la Unión Europea no debería intentar acabar con sus excedentes reduciendo la hectáreas de producción, sino que debería apostar por la comercialización de los mismos.
"La Unión Europea es líder mundial en producción, consumo, exportación e importación y lo que plantea el documento es la eliminación de 400.000 hectáreas, que supondrán la pérdida de una producción de veintiún millones de hectólitros, cuando el excedente que ahora existe es de quince millones", dijo.
Erro destacó que esto no significa que La Rioja no crea que sea necesario arrancar un determinado número de hectáreas, pero que en principio esto no debería ser prioritario frente a otras acciones, si lo que se quiere es mantener este tipo de agricultura y a sus agricultores.
"Si optamos solo por el arranque, puede que dentro de diez o quince años se reproduzca la situación de excedentes, porque los vinos de los países del nuevo mundo se van a seguir produciendo como hasta ahora", destacó Erro.
El consejero también recordó, además, que las cantidades que habrá que abonar para conseguir el abandono de la producción, un máximo de 2.400 millones de euros en cinco años, supondrán una merma de los fondos destinados a incentivar la calidad y la promoción en el sector.
Erro también calificó la reforma como "contradictoria", puesto que aunque en el documento se apuesta por el modelo de denominación de calidad y tradición, luego se incide en la liberalización del etiquetado y destacó que la UE, en vez de apostar por un modelo único, traslada esta responsabilidad a los estados miembros y al sector.
Además cree que se cede frente a las demandas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y que en el caso español ha faltado una posición consensuada entre todas las comunidades y que el Ministerio de Agricultura hiciera pública su postura antes de que se de a conocer el borrador.
A pesar de todo, el consejero afirmó que el futuro de La Rioja lo ve "estupendo".
"El sector lo tiene muy claro en La Rioja y sabe que para diferenciarse del resto no tiene que variar los principios que rigen la denominación", afirmó Erro, para quien aun es pronto para saber si algún agricultor riojano se va acoger a los incentivos para el arranque, una vez que entre en vigor la reforma, en el año 2008.
Respecto a la posibilidad de que la marca de Viñedos de España pudiera ser una oportunidad para los productores de mesa de La Rioja, que generan alrededor de cien millones de litros anuales, Erro dijo que podría ser interesante, "siempre que sólo hubiera cien millones de litros de mesa".
"Pero si hay que elegir y priorizar, todos nos decantaríamos por lo que supone la producción de vino de Rioja, que son 250 millones de litros o más y que se verían perjudicados", dijo. EFE.