La Fiscalía mantiene su petición de siete años para el acusado de violar a una menor
La defensa duda de la credibilidad de la chica, de 14 años, y advierte de que «ha tenido numerosas relaciones» anteriores
El juicio a un vecino de Calahorra acusado de violar a una chica de 14 años quedó ayer visto para sentencia después de que todas las partes ratificaran sus informes iniciales. La Fiscalía solicitó siete años de prisión, la acusación particular exigió 12, y la defensa solicitó la libre absolución del procesado al considerar que los testimonios de la presunta víctima eran poco creíbles y advertir además al juez de que no era la primera vez que la chica tenía relaciones sexuales.
«Mi cliente es una buena persona», comenzó proclamando en su turno de conclusiones el abogado de defensor, que basó su discurso en dos grandes ejes. Con el primero trató de demostrar que el acusado «nunca ejerció ningún tipo de violencia» para lograr la consumación de la relación sexual, y para ello recordó que a la presunta víctima «no le quedó ninguna marca en su cuerpo» y que, según él, la menor «ni siquiera habló de intimidación» durante su declaración en la Audiencia.
El segundo eje de la defensa se centró en sembrar dudas acerca de la personalidad de la chica, además de incidir en la «credibilidad dudosa» de sus testimonios. Para ambos aspectos se apoyó en los informes psicológicos realizados a la presunta víctima. Aportó asimismo el dato de que la menor «ha tenido numerosas relaciones con personas mayores que ellas». «Ella está acostumbrada a eso», zanjó el abogado.
Por contra, para la Fiscalía, el relato sobre la violación aportado por la chica, con sus «descripciones prolijas y llenas de detalles», no da opción a «ninguna duda» sobre la forma en la que sucedieron los hechos. Además, «el modo en el que el acusado abandonó a la víctima en un paraje alejado de la localidad» y su «necesidad de urdir una coartada» que pronto se desmontaría apoyarían la tesis de la violación. La acusación particular se adhirió al discurso del fiscal y añadió apuntes relativos al temperamento «terriblemente problemático» del procesado.