«El sol también puede matar»
33 riojanos han muerto por cáncer de piel entre 1993 y 2000, según se dio a conocer ayer con motivo del Día del Euromelanoma
«Como el tabaco, el sol también puede matar». El consejero de Salud, Pedro Soto, no anduvo ayer con tapujos al referirse al riesgo real de sufrir un cáncer de piel durante la presentación del Día del Euromelanoma, que se celebra simultáneamente en España y Europa con un llamamiento a la precaución en estos días de fiebre por alcanzar un bonito bronceado. La celebración de esta jornada, organizada por la Sociedad Riojana de Dermatología y los laboratorio Avene, obedece al incremento de la tasa de incidencia en las últimas décadas, una realidad a la que no escapa La Rioja.
Según datos de Soto, de 1993 al año 2000, se han declarado en la región 115 casos de melanoma, con un balance de 33 muertos. De las 33 víctimas mortales, 26 fueron hombres, una amplia mayoría que atribuyó a la escasa concienciación por parte de los varones. «Son más reacios y esto hace que la mayoría llegue tarde al médico, cuando lo cierto es que la curación es fácil si se detecta en las primeras fases».
La edad media es de 58 años y, en cuanto al número de afectados, no hay diferencia entre sexos. De los 115 casos surgidos en este periodo, el 49,57% (57 casos) fueron diagnosticados en mujeres y 50,43% en hombres (58 casos). Esta alta tasa llevó al consejero a insistir con reiteración en la necesidad de tomar precauciones, entre las que citó evitar la exposición de 12 a 2 de la tarde, pero fue más allá al proponer como posibles medidas algunas aplicadas para el tabaquismo. «Como ya se hace en las cajetillas, también en las playas se debería colocar carteles con la advertencia del riesgo que supone para la vida tomar el sol sin precauciones».
Por su parte, el doctor Miguel Aizpún también llamó la atención sobre la importancia de un diagnóstico precoz en estos casos, aunque señaló que los riojanos pueden estar tranquilos «porque por primera vez tenemos un equipo de dermatología, ubicado en el centro Siete Infantes, como se merecería esta comunidad». El dermatólogo, autor del manual 'El sol y la piel' disponible en centros de salud y piscinas, aconsejó acudir al especialista cuando el lunar cambia de tamaño, textura, color y, sobre todo, si se vuelve oscuro. También hay que tener en cuenta si duele, si son asimétricos, si hay inflamación alrededor, si empieza a supurar y si sangra.