Las oenegés de otros tiempos
Soto en Cameros contó en los siglos XVIII y XIX con varias organizaciones altruistas
Eran otros tiempos. No había ni televisión, ni Internet, ni el nivel de vida de ahora. Pero esto no significaba que no fuesen cultos y recibiesen asistencia social y sanitaria. Buena culpa de ello la tuvieron las acciones promovidas por las organizaciones altruistas que afloraron en las localidades riojanas durante los siglos XVIII y XIX.
Soto en Cameros fue uno de los mejores ejemplos. En este municipio actuaron varias fundaciones que estaban financiadas en la mayoría de los casos por soteños que habían hecho fortuna en otros lugares como América.
Una de las primeras obras que surgieron por este motivo fue impulsada por los hermanos Jiménez Pérez que fundaron en 1775 el 'Hospital San José' (actual albergue juvenil de Soto). Manuel Jiménez era obispo de Puerto Rico y contó para su iniciativa con el apoyo de su hermano que era comerciante.
En ese mismo siglo fue Juan Esteban de Elías Pérez quien emigró a México. Poco antes de morir en 1811, Elías encargaría su obra más significativa: las escuelas. En su voluntad estaba la intención de que se fundase «una escuela de primeras letras con un buen maestro para que les enseñe bien a todos los muchachos a leer, escribir y contar...» como recoge la última carta que mandó desde Ultramar.
Décadas después, en 1889, Don José España incluyó en su testamento dos clausulas que fueron el origen de su fundación. En ellas se destinaban unos fondos para asistencia de los soteños que en los años 20 del siglo XX sirvieron para pagar los gastos de médico y farmacia a todos sus compatriotas.
Junto a ellos, una de las figuras destacadas, el Marqués de Vallejo, también tuvo su organización. Entre sus méritos está la creación de un 'Patronato para Pobres y Estudiantes', el nuevo cementerio y el pago durante dos años de los gastos del hospital. Además fue el artífice de la Cátedra de Latín que adquirió gran prestigio en todo el país y a la que acudían estudiantes de todos los lugares.