En principio, los participantes estaban convocados en el Salón de Actos del San Millán. En este encuentro, los representantes de los trabajadores expondrían los argumentos del recurso administrativo que presentarán ante el tribunal de las oposiciones para paralizar los resultados de las pruebas. Pero a primera hora de la mañana, la dirección del hospital decidió, por sorpresa, no conceder los permisos reglamentarios para la utilización del local. «Me han llamado y me han entregado una carta en la que me comunican la imposibilidad de celebrar el acto», explicaba José Luis Fernández, de UGT.
Pero los afectados estaban dispuestos a celebrar la asamblea, así que tomaron la entrada del hospital, donde los representantes sindicales empezaron a exponer sus argumentos. «Si esto es un reto de la Consejería, lo aceptamos», declaró Pedro Gómez, de CCOO, antes de anunciar que la próxima movilización tendrá lugar el jueves 8, a las seis de la tarde, en la sede de Salud de la calle Villamediana.
Pero ayer se habló, sobre todo, del recurso de alzada, que pueden presentar todos los afectados. De hecho, se repartieron más de 280 copias para que los opositores las entreguen en cualquier registro de la Consejería de Salud. «Este recurso recuerda la vulneración de derechos constitucionales que se ha producido en las oposiciones y pide al tribunal que se pronuncie», apunta Miguel Bujanda, asesor jurídico de CCOO. «El artículo 23 de la Carta Magna establece que todos los ciudadanos tienen derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos», continúa Bujanda; «y está claro que en las pruebas para celadores no se ha respetado este derecho».