Tomás Santos apuntó que, si mañana se rechaza la moción socialista, "se pondrá el alcalde en evidencia, que no está diciendo la verdad sólo por no tener el coraje para tomar una decisión política" e insistió en el que se trata de un edificio importante "no sólo por antigüedad o por ser de Fermín Alamo, sino por su valor sentimental".
La protección del patrimonio sentimental, según dijo, está avalado "por los más importantes arquitectos", a lo que sumó que la Ley regional de Patrimonio ampara que los entes locales tomen "medidas cautelares preventivas", lo mismo que mandata en línea semejante a la Consejería competente.
La norma regional define, además, "lo que es el patrimonio cultural e histórico, y el edificio del Servicio Doméstico entra en esa definición". "Por todo ello, la ley ampara al Ayuntamiento para que, de forma ejecutiva, tome la decisión más conveniente. Si el alcalde toma la decisión del derribo, será cosa suya, porque la ley le ampara para actuar", afirmó.
En su moción de mañana, el PSOE reclamará igualmente al equipo de Gobierno la ampliación del catálogo municipal de edificios protegidos, ya que, según recordó el concejal socialista Domingo Dorado, "lo que se hizo en 1997 fue sólo una adaptación de los edificios ya protegidos, no se dio ninguna ampliación del catálogo".
Por ello, consideró que tanto el alcalde como el edil de Desarrollo Urbano, José Musitu, "no dicen la verdad cuando hablan de que hace 10 años se hizo una revisión y que es pronto para hacer otra". Al contrario, indicó que "el catálogo actual tiene su origen en un Plan especial de 1979, son 26 años sin introducir ningún nuevo edificio".
En este sentido, recalcó que "son muchas las entidades, incluso la misma Comisión regional de Patrimonio, las que han pedido la ampliación", y puso los casos concretos de Maristas, la puerta del Convento de Madre de Dios o el antiguo Teatro Liceo, en la calle Ruavieja "para el que los mismos técnicos municipales hicieron un trabajo pidiendo aumentar su protección".