La muestra explica de forma teórica y sobre todo práctica los principios y las leyes físicas que permiten el vuelo, así como los mecanismos que utilizan plantas, animales y hombres para poder vencer la gravedad y surcar el aire. Cohetes, globos, aviones y paracaídas vuelan aplicando los mismos principios que semillas, bacterias, insectos y aves.
Para mostrar esas similitudes, la exposición utiliza diversos medios museográficos: desde objetos reales, cedidos por el Museo de Aeronáutica y Astronáutica, del Ejército del Aire, situado en la base aérea de Cuatro Vientos, hasta reproducciones o módulos interactivos. Además, una banda formada por imágenes y textos, que recorre el perímetro de la muestra, ilustra los momentos más significativos en la conquista del espacio aéreo.
Así, el vuelo se aborda desde múltiples perspectivas: la de las ciencias de la naturaleza, la mecánica, la cultural y la histórica, y siempre de una forma interactiva y atractiva para todo tipo de visitantes. Un millón de personas ha visto ya esta muestra itinerante en diversas ciudades españolas.
Ahora puede visitarse en Logroño hasta el 25 de junio. En ella uno puede pensar como hicieron antes Ícaro, Leonardo, Montgolfier, Zeppelin y los hermanos Wright. Y así hasta la era del transbordador espacial y sus complejos sistemas de navegación, pero moviendo algo tan sencillo como las alas de los sueños.