La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas de Ahorro y Seguros (ADICAR), la Unión de Consumidores de La Rioja (UCR) e Informacu-Rioja han comenzado a recopilar y a estudiar los expedientes de los afectados, que se unirán en los tribunales a los que se envíen desde otras regiones. Por el momento, las principales asociaciones de consumidores se están limitando a recabar datos de sus clientes, antes de iniciar acciones legales.
El abogado de Adicar-ConsuRioja, Carlos Ruiz, explica que su agrupación está reuniendo a los afectados, en grupos de ocho o diez personas, para informales de los pasos que deben seguir durante el proceso. «Por ahora, estamos cuantificando», señala. En total, alrededor de 150 riojanos se han acercado ya a ADICAR, aunque Ruiz pide tranquilidad a quienes todavía no se hayan puesto en contacto con las asociaciones. «No hay un plazo porque se trata de un procedimiento muy largo», relata el abogado, que espera que, con las ayudas ministeriales y del Gobierno de La Rioja, «el coste para los clientes sea cero».
En este punto coincide Álvaro Granell, presidente de la Unión de Consumidores de La Rioja. «Pedimos a los afectados que se dirijan a las asociaciones o a los abogados que no vayan a cobrarles», apunta. En la UCR ya han recibido cien consultas y el flujo de afectados no cesa. «Trabajamos por la mañana y por la tarde y no damos abasto», indica Granell. En Informacu, se agrupan, por el momento, veinte afectados, pero esperan recibir pronto las ayudas para contratar a un auxiliar administrativo y a abogados que atiendan a nuevas víctimas. Miguel García, portavoz de Informacu, anima a los afectados a acudir a las asociaciones. «Tienen que evitar todos los reparos», concluye.