Entre estos vecinos figura Emilia, quien se ha dirigido a este diario para criticar «el ruido que produce una hormigonera de tamaño industrial». Según dice, el martes de la semana pasada la máquina estuvo trabajando hasta pasada la una de la madrugada, lo que para ella evidencia «una falta de respeto hacia los vecinos».
La mujer no se explica cómo el Ayuntamiento permite los ruidos «a horas tan altas y en pleno centro urbano, cuando la gente duerme». Emilia comenta que suele ser frecuente que se trabaje por la noche en el parking, si bien no hasta horas tan avanzadas.
La de esta mujer no ha sido la única queja por la contaminación acústica de la obra. Otro señor se quejó recientemente al Teléfono del Lector de este medio por el comienzo de los trabajos a las siete horas de la mañana, cuando hay todavía hay mucha gente durmiendo; niños, por ejemplo. Y también aludía a la dificultad de concentrarse a la hora de estudiar, como le ocurría a uno de sus familiares que prepara exámenes.