El Ministerio de Industria y Comercio estima que La Rioja cuenta en la actualidad con 64 tiendas de pequeño tamaño, el 0,38% de los establecimientos de este tipo existentes en España (16.632 en total). Pero la Cámara de Comercio apunta a un mayor número de establecimientos. Sólo en Logroño, explica un estudio de la institución cameral, existen 60 tiendas de este tipo (27 de ellas regentadas por ciudadanos chinos). Doce de ellas se ubican en el distrito centro y ocho en el zona Este, las dos zonas con mayor presencia. En el sur de la ciudad, en cambio, sólo hay uno. De acuerdo a la Cámara, la calle que más bazares chinos tiene es Avenida de la Paz (6), seguida por Pérez Galdós y Portales (3 en cada una).
El secretario de Comercio de la Federación de Empresarios de La Rioja (FER), David Ruiz, cree que «si el pequeño comercio está en crisis, lo está por diferentes factores, y por supuesto, éste es un elemento más». A juicio de Ruiz, muchas 'tiendas de chinos' «bordean la legalidad». «Ni el etiquetado ni las garantías ni la calidad son las mejores», continúa el secretario de Comercio de la FER, que concede que estos establecimientos pueden servir para una emergencia. «Para comprar unas pilas, para una necesidad de última hora o para un público concreto que puede encontrar aquí productos de un coste menor», aclara. «Pero quien busca calidad», añade, «se decanta siempre por el comercio tradicional». El Ministerio de Industria y Comercio apoya esta tesis: «Las tiendas de conveniencia (nombre técnico de los bazares, de las 24 horas y de los 'todo a cien') tienen su nicho de mercado en las compras de fin de semana y en las horas en la que los otros comercios ya han cerrado».
Lo preocupante, determina el informe ministerial, es que «a corto plazo, hay un convencimiento generalizado de que el comercio minorista tradicional va a tener grandes dificultades para subsistir, perviviendo únicamente el comercio especializado». «Las perspectivas son muy pesimistas», añade el estudio, elaborado por la empresa Quota Research.
Sin embargo, no comparte este análisis el concejal de Comercio del Ayuntamiento de Logroño, Javier García Turza. «Una cosa es que la coyuntura, no sólo en Logroño sino en toda España, sea específica por el cambio de hábitos del consumidor. Pero el comercio que se especialice, que se distinga y que pueda competir en precio va a salir adelante», indica. El edil reconoce las quejas del resto de los comerciantes hacia los bazares en dos cuestiones: los horarios y la edad de quienes los regentan. «Ocurre que, por su carácter familiar, estos establecimientos sacan todo el rendimiento posible al horario y muchos abren hasta las diez de la noche», comenta Turza.
De acuerdo al informe ministerial, el pequeño comercio solicita «un apoyo más efectivo de la Administración para que intervenga en aquellos negocios que sean sospechosos de no cumplir con la legislación». «Me consta», concluye el concejal logroñés, «que el Gobierno de La Rioja realiza las inspecciones pertinentes y cuando encuentra irregularidades, interviene».