El proyecto, que se ha dado en llamar 'I Encuentro de Alfareños por el mundo', contará con la asistencia de personas nacidas o enraizadas en Alfaro, que destacan en diferentes campos por su actividad profesional. Entre ellos se encuentran el director de Diario LA RIOJA, José Luis Prusén; el director general adjunto de Ibercaja, Fernando Galdámez; el bodeguero Álvaro Palacios; el catedrático Juan Francisco García Marín, decano de la Facultade de Veterinaria de la Universidad de León; el empresario Constantino Sáenz Ovejas; el restaurador Luis Martínez Abascal; el periodista Camilo Valdecantos o el piloto de aviones Pablo Castillo.
También estarán presentes diferentes representantes políticos, como el alcalde y los portavoces de los dos grupos políticos municipales, además del consejero de Vivienda, Obras Públicas y Transportes, Antonino Burgos. Los otros dos consejeros alfareños, Aránzazu Vallejo y Luis Alegre, han excusado su ausencia por motivos de agenda, al igual que el conocido investigador Marcos Malumbres.
Urbanismo y economía
El programa dará comienzo esta tarde, a las 20 horas, con una recepción oficial en el Ayuntamiento a todos los participantes, quienes, después, podrán disfrutar de una cena en las bodegas 'Marqués de Campo Nuble'.
Mañana tendrán lugar las intervenciones que centran el foro de debate. La primera ponencia dará comienzo a las 10.15 horas y lleva por título 'Urbanismo en la ciudad de Alfaro', a cargo del arquitecto municipal, José Ramón Bergasa. La segunda, del profesor Florencio Alonso, se centrará en la expansión económica e industrial de la ciudad.
Tras un breve descanso, a las 11.30 horas se abrirá la mesa redonda moderada por Fernando Galdámez, en la que participarán todos los invitados. La primera intervención correrá a cargo de la ingeniera de telecomunicaciones Verónica Nevot, quien disertará sobre la calidad de vida y el medio ambiente de Alfaro.
El concejal de Industria será el encargado de clausurar este primer encuentro, «que nace con vocación de continuidad, no sabemos si anual o cada dos años», concluye el propio Antonio Marín.