Carlos Pérez Siquier (Almería, 1930), Premio Nacional de Fotografía 2003, presentó hoy en rueda informativa esta exposición, acompañado por su comisario, Mauricio D'Ors, y el concejal de Promoción de Logroño, Javier García Turza.
El almeriense mantuvo relación con los principales protagonistas de la historia de la fotografía española y aglutinó en Almería la vanguardia fotográfica de los años 50 desde la asociación AFAL y la revista del mismo nombre, que sobrevivió hasta 1962 y dio a conocer la fotografía española en todo el mundo.
El fotógrafo comenzó a trabajar en el barrio marginal de La Chanca en los años cincuenta, cuando retrató en blanco y negro a los personajes, de quienes reconoció que supo "reflejar la dignidad dentro de un medio adverso".
Para ello, explicó, se mezcló con ellos, para evitar ser un intruso, por ello "esas fotografías tienen un valor especial y una autenticidad que les confiere permanencia, porque son trozos de vida y por ello imperdurables".
De esta etapa, que tiene el principal peso en la muestra, hay retratos de niños, ancianos o grupos de gente, pero también recogió el paisaje del barrio, con ropa tendida al sol o una casa encalada con un paraguas, una fotografía que fue seleccionada en 1958 por el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York para una exposición.
Pérez Siquier siguió trabajando en La Chanca hasta 1972, donde también captó retazos de las paredes encaladas a colores, pintadas por varias generaciones que se trasladaban a esas infraviviendas, y comenzó a reflejar los rastros que deja el hombre sobre los objetos.
Por ello, en su colección 'La playa', eligió diversos objetos entre los paisajes de la Costa del Sol, con estética pop que despertó la admiración internacional, pero reconoció que fue un estilo "totalmente intuitivo".
También recogió en 'Color del sur' el desarrollismo de la costa andaluza en los años setenta, cuando las playas paradisíacas fueron "invadidas por los vuelos chárter de los bárbaros del norte, alemanes y suecos que profanaron la costa con sus cuerpos".
Por último, Pérez Siquier capta en la serie de 2001 'Almería/Granada/Sevilla' la sociedad de consumo, el transporte y la velocidad, a partir de un viaje en un tren en la que la visión del viajero se confunde con la realidad de fuera, porque dijo, "un fotógrafo deber ser un hombre de su tiempo, atento a las transformaciones sociales y técnicas".
Tras más de medio siglo de trabajo, afirmó que "es más difícil trabajar ahora, la gente de La Chanca estaba complacida de que la fotografiasen, mientras que en la actualidad algunos lo consideran una agresión porque creen que les robas parte de su intimidad y son capaces de hacer una reclamación judicial".
Por ello, su obra ha evolucionado hacia el objeto, que son los rastros que deja el propio hombre, y que "con la luz, encuadre y color adecuado puede convertirse en un obra que comunique".
Reconoció que nunca ha utilizado una cámara digital, que ha conseguido democratizar la fotografía, aunque sí dijo que intenta engañar la visión del espectador, pero confió en que su obra pase a la historia de la fotografía "como una transición o el cordón umbilical entre lo analógico y lo digital".