La zona, uno de los puntos negros de la red viaria riojana, registra el mayor grado de peligrosidad en el cruce que enlaza con la carretera de Arnedo LR-123, la de entrada a El Villar y la nacional en dirección Zaragoza. En múltiples ocasiones efectivos de la Guardia Civil de Tráfico han efectuado controles de velocidad en el misma ubicación donde se ha instalado el dispositivo. «Ahora, como la vigilancia será constante, espero que nadie se salte la señal», asegura Irene, quien añade: «Para ir a las piscinas municipales hay que cruzar por esta vía y como no se levanta el pie del acelerador incluso da miedo pasar».
Desde hace años la presencia de los controles en este punto se ha saldado con numerosos denuncias. «En los últimos días, antes de entrar al pueblo han puesto un indicativo de que la zona está controlada por radar, por lo que la gente está avisada y ello evitará muchas multas», añade otro vecino.
Para Jesús y Paco, dos repartidores de mercancías que llevan a la localidad villareja en su hoja de ruta, la medida «es muy positiva». El problema del alto índice de accidentes radica «en que los coches cogen mucha velocidad por la gran pendiente que presenta la nacional cuando vienes de Ausejo», explican. «Los coches bajan lanzados y son pocos los que circulan a la velocidad establecida». «Por desgracia sólo con las multas aprendemos a hacer caso de la señalítica», concluyen.