Los cargos contra el ex presidente iraquí fueron leídos en la sesión de ayer, la número 24 del proceso en el que se acusa a Sadam y a siete de sus antiguos colaboradores de estar implicados en la ejecución en 1983 de 148 chiíes tras participar en un atentado fallido contra Sadam en 1982.
El ex dictador agregó que «todo esto (los cargos) nunca moverá un solo pelo de mi cabeza», y subrayó que «usted está frente a Sadam Husein, presidente de Irak». Si los ocho acusados, entre los que figuran el hermanastro de Sadam y ex vice presidente del país, Taha Yasin Ramadán, son encontrados culpables, se podrían enfrentar a la pena capital. Los acusados han negado durante el proceso los cargos contra ellos y sostienen que los chiíes ejecutados fueron juzgados en un proceso justo.