El concejal de Relaciones Institucionales de Logroño, Conrado Escobar, el presidente de esta asociación, Javier Pangua, y el delegado saharaui en La Rioja, Hamnudi Admed, presentaron en rueda informativa este programa, que se financia con las aportaciones del Ayuntamiento logroñés (24.647 euros), el Gobierno regional y otros consistorios riojanos. Del total de niños, 45 ya han viajado a La Rioja en otras ediciones, por lo que muchos se volverán a hospedar en casas de familias que ya les habían acogido.
Pangua reclamó la colaboración y solidaridad de los riojanos, para ayudar estos niños, que este año se encuentran en peores condiciones, debido a las inundaciones del pasado mes de febrero, que destruyeron las escasas infraestructuras que tenían. Admed explicó que estos niños soportan temperaturas superiores a 50 grados en el duro verano del desierto argelino, además de tormentas de arena y un ambiente prebélico insostenible.
Así, desde primeros de julio, estos niños, de entre siete y doce años, pueden disfrutar de una realidad que no conocen, como bosques, ríos o playas, y recibir una atención sanitaria especializada de la que carecen en los campamentos de refugiados. Además de perfeccionar el castellano, su segunda lengua oficial a pesar de que viven en una zona francófona, pueden entablar amistad con las familias riojanas.
Las familias de acogida sólo se tienen que encargar de la manutención de los niños durante los dos meses, ya que el viaje lo costean las instituciones. Escobar detalló que este año se han enviado 30 toneladas de ayuda humanitaria y próximamente se enviarán otras 15, como respuesta a la llamada de urgencia tras las inundaciones.