El 75% de las empresas de la construcción en La Rioja tiene menos de 6 trabajadores
CCOO denuncia la subcontratación en el sector y confía en que se limite con la iniciativa del Congreso
De las 1.830 empresas de la construcción registradas en La Rioja, tres cuartas partes (1.385) cuentan con menos de seis trabajadores. Las grandes firmas del ramo se limitan a cuatro, que representan escasamente el 0,2% del total del mercado. Así se recoge en el estudio elaborado por CCOO del que, según el sindicato, se desprende el alto grado de disgregación del sector y la elevada subcontratación que impera.
«La mayoría de las empresas están compuestas por una sola persona que tiene a su cargo dos o tres operarios», describe el secretario general de la federación Construcción, Madera y Afines (Fecoma), Luis Iglesias. «Por lo general trabajan para empresas de mayor volumen que, a su vez, están empleadas por otras mayores», añade. El contexto descrito arrastra otras características: precariedad laboral, mayor riesgo de siniestralidad, baja cualificación, sobreabundancia de trabajadores inmigrantes... «La construcción es un compendio de algunos de los males del mercado de trabajo», opina Iglesias.
A su juicio, este escenario mejorará con la proposición de Ley aprobada recientemente en el Congreso de los Diputados que regula la actividad de las subcontratas en el sector. El texto limita a tres como máximo los eslabones de esta cadena, obliga a las empresas a contar con plantilla fija y exige un registro específico.
Para Iglesias, la medida, reclamada por CCOO desde 1998 y apoyada por una masiva recogida de firmas, facilitará una importante criba que redundará en beneficio tanto de los trabajadores como del propio empresario. «Toda la infraestructuras de algunos consiste en un teléfono móvil y una furgoneta; el propietario, como autónomo, contrata a su vez a varios inmigrantes y así puede funcionar años al ritmo de crecimiento que tiene la construcción en La Rioja», explica.
Subcontratas «lógicas»
CCOO considera «lógico» el procedimiento de subcontrata que predomina en la construcción dadas sus características. Lo que no comparte es la «catarata» de delegaciones que a veces se produce. «La cadena puede llegar hasta un sexto y séptimo nivel, de modo que es una gran firma la responsable de una obra, pero finalmente encofra o pone los ladrillos un trabajador anónimo». «En cada paso -agrega- se araña además parte del coste que se queda el intermediario y que no beneficia en ningún caso al final de la cadena».