La autopsia confirma que el arnedano asesinado en Argentina murió de una puñalada al corazón
La investigación del caso se centra en las llamadas, correos electrónicos y comunicaciones de la víctima El arma, aún sin hallar, podría ser un cuchillo de 14 centímetros de hoja
La autopsia realizada al cuerpo del ejecutivo arnedano Ángel Jiménez Hernández, que fue asesinado durante la noche del martes en su piso de una lujosa torre del barrio Retiro de Buenos Aires, ha certificado que murió de una puñalada en el corazón, infringida de arriba hacia abajo con un cuchillo con un filo de unos 14 centímetros de largo.
Los principales medios de comunicación argentinos se hacían eco en sus ediciones de ayer de los resultados de la autopsia del cadáver del vecino de Arnedo, de 56 años de edad y encargado de la dirección general de Finanzas Corporativas de Telefónica Argentina desde el año 2002, una autopsia que era realizada en la tarde del miércoles en la morgue del Cuerpo Médico Forense de Buenos Aires.
La investigación del caso continúa en las manos de los hombres del fiscal de instrucción Jorge Molas, centrada ahora en estudiar las llamadas telefónicas, los correos electrónicos y el disco duro tanto del ordenador de trabajo como del portátil de la víctima, con la confianza de que muestren huellas para capturar al asesino o asesinos.
Posibles torturas
Los medios de comunicación argentinos, que abordan este crimen con atención, ofrecen también los avances de la investigación a los que tienen acceso de la mano de fuentes judiciales cercanas. Así, el diario 'La Nación' asegura en el titular que «los investigadores creen que el asesino del ejecutivo español ingresó por el garaje», sospecha motivada porque para acceder al interior de la lujosa torre hay que dejar registrados los datos en portería.
Por su parte, el diario 'Clarín' apuntaba que los investigadores del caso «creen que el ejecutivo español fue torturado antes de morir». Esta hipótesis está fundamentada en el hallazgo en los informes preliminares de la autopsia de múltiples heridas cortantes poco profundas en el cuello y la barbilla de Jiménez Hernández, proferidas con el mismo cuchillo que después sesgaría de una cuchillada su vida. «Son heridas pequeñas, como si el asesino lo hubiera pinchado una y otra vez en el cuello para lograr que le revelara algo», citaba en su edición de ayer 'Clarín' en palabras de fuentes consultadas cercanas a la investigación. El arma no ha sido hallada por la Policía.
Según los datos que aporta el diario 'La Calle' en su edición electrónica, el asesino o asesinos del ejecutivo arnedano se llevaron las llaves y el móvil.
Conmoción en Arnedo
La mayoría de los ciudadanos de Arnedo conocían ayer a través de Diario LA RIOJA el asesinato de Ángel Jiménez Hernández, noticia que causó una gran conmoción entre sus vecinos, que han lamentado hondamente la pérdida de este arnedano con trayectoria laboral exitosa.