Sin embargo, la trayectoria de la Selección durante los torneos sí influye en las ventas de receptores. «Si España va ganando partidos, vendemos más. Si pierde un choque, aunque sea en la primera fase y no signifique la eliminación, vendemos menos», apunta David González, de Media Markt. En este establecimiento, han tirado de cinismo (o de realismo): han pedido televisiones a los proveedores con la previsión de que España llegará a cuartos de final.
En cualquier caso, la antesala del Mundial es una buena época para las ofertas. En estos días, algunos fabricantes, como Sony, aumentan su garantía de dos a cuatro años. Pero también los compradores pueden beneficiarse en el precio. Por ejemplo, 300 lectores se han apuntado a la oferta de Diario LA RIOJA, financiada por Caja Rioja, que ha permitido comprar un aparato Philips de 32 pulgadas con pantalla plana por 30 cuotas mensuales de 39,95 euros, con un decodificador de televisión digital de regalo.
En Electrodomésticos Siglo 21, apuntan que una buena televisión de 26 pulgadas (un tamaño aceptable para el salón) ronda los 1.000 euros. Por supuesto, cuanto mayores sean las pantallas, mayor será también el precio de los receptores. Así, un aparato de 32 pulgadas oscila en esta tienda entre los 1.800 y los 1.900 euros. En el establecimiento Sagar S.L. de Calahorra señalan que el precio depende siempre de las pretensiones del cliente. Pero indican que un televisor de calidad de plasma se puede adquirir desde 1.800. Y un LCD de Samsung de 26 pulgadas con TDT incorporado cuesta 1.999 euros.
En Media Markt, por otra parte, venden televisiones equipadas con los últimos avances desde 1.000 ó 1.200 euros. Y en Miró ofertan una LCD Telefunken de 17 pulgadas por 349 euros. También en esta tienda, venden una LCD Philips de 26 pulgadas por 849 euros y una Philips 32 pulgadas, que asciende a 1.199 euros. Un televisor Philips de 42 pulgadas cuesta 1.599 euros.
Las tiendas no se olvidan de los bolsillos más modestos. También en Miró, desde 100 euros pueden adquirirse televisiones de 'tubo' de 14 pulgadas. De todo y para todos los bolsillos. ¿Cuál es el mejor momento para cambiar de televisión? Los consumidores tienen pocas dudas: unas semanas antes del Mundial de fútbol. En el último mes, la inminencia de la Copa del Mundo de Alemania, que comenzará el 9 de junio en Múnich (con el partido Alemania-Costa Rica), ha empujado a decenas de riojanos a cambiar de receptor. Pero en esta ocasión, la renovación del parque televisivo está conllevando también una importante renovación tecnológica. Sólo tres de cada diez clientes compran ya televisores de 'tubo', mientras que el resto adquiere los nuevos aparatos de plasma o LCD.
Los comerciantes estiman que las ventas de receptores crecerán alrededor del 20%, aunque las cifras varían de unas tiendas a otras. «El Mundial es la segunda Navidad», explica Blas Osaba, responsable de Osaba San Antón, en Logroño. En Osaba ya han empezado a notar el tirón de la Copa del Mundo, y aunque esperan que la mayor demanda se produzca entre el 15 y el 31 de mayo, cuentan también con los menos previsores, que se comprarán la 'tele' el día antes de que empiece el campeonato.
También en Media Markt apuntan a un fuerte incremento pre-mundialista con una próxima campaña publicitaria dedicada exclusivamente a los televisores. «No sólo las familias están aprovechando para cambiar sus aparatos; de la misma manera, los bares y los restaurantes están renovando sus equipos», explica Cristina Delgado, jefa de ventas de esta gran superficie, que estima, durante esta época, un crecimiento del 25% en la demanda (de unos mil ejemplares de un mes normal a unos 1.300 en uno anterior al Mundial).
Cifras algo menores se manejan en otros establecimientos. En Electricidad Guerra (Duquesa de la Victoria), se quedan en el 10% de aumento. «Ya hemos hecho pedidos de aparatos porque otras veces ha habido problemas de suministro en esta época», subraya su responsable, Gloria Villoslada. En Siglo 21, agradecen el nuevo aumento de las ventas, que estiman en el 12%. «Hemos pasado unos meses de febrero y marzo muy flojos, así que bienvenido sea el Mundial», afirma, en este establecimiento, Antonio Esteban.
Para los profesionales, la irrupción general del plasma y del LCD ha significado un incremento de los ingresos en la venta de televisores porque los modernos receptores son más caros que los antiguos aparatos de tubo. «El valor de las ventas (precio que pagan los clientes por un televisor) también aumenta el 20%)», indica David González, encargado de ventas de TV y DVD en Media Markt. «Además de que estas tecnologías son más caras, como existe una fuerte demanda y muchos fabricantes no dan abasto, los precios nunca acaban de bajar», explica Blas Osaba.