- ¿Cómo empezaste en el mundo del circo?
- Mi madre estaba muy interesada en el circo porque en China hay una tradición muy importante y cuando yo tenía siete años decidió mostrar mis habilidades ante un entrenador para ver si en esto tenía futuro. Ahora pienso que seguiré hasta los treinta y luego como entrenadora.
- ¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo?
- Estar en escena, la tensión del público y viajar de gira porque tengo la oportunidad de ir conociendo muchos países. Y sobre todo que somos como una gran familia.
- Eres la más pequeña del grupo, ¿cuándo saliste de gira por primera vez?
- A los doce años, cuando me fui de gira a Japón y pasé medio año trabajando lejos de mi casa y mi familia.
- ¿No te resulta difícil llevar este modo de vida?
- En la primera gira tenía un entrenador particular que lo hacía todo por mí. Pero para mí es normal vivir así, además tengo la suerte de que mis compañeros mayores están bastante pendientes de ayudarme con algunas cosas.
- Además del ejercicio de Yin Yang, participas en tres actos más: de bicis, platillos y sillas. ¿Practicas ejercicios especiales para ello?
- Sólo para el de contorsionismo porque necesito mantener la flexibilidad de las piernas y trabajarla a diario. Para ello, un entrenador me las levanta al máximo aproximadamente durante cinco minutos seguidos, hacia adelante y hacia atrás.