La Consejería pulsa el nivel de conocimientos de los niños riojanos con una prueba a la que se someten durante dos días más de 2.600 alumnos de cuarto de Primaria
Miguel, Leire, Blanca y Jorge son cuatro de los más de 2.600 alumnos de cuarto curso de Primaria que ayer vivieron una jornada escolar diferente. Se enfrentaron a la primera parte de un examen de dos días de duración mediante el cual la Consejería de Educación pretende evaluar el nivel de conocimientos que poseen los alumnos de entre 9 y 10 años de la región. Ellos afrontaron el reto con naturalidad y entusiasmo, ajenos a la gran responsabilidad que en el fondo se les había encomendado; pues ellos debían responder a las preguntas, pero la calificación de aprobado o suspenso recaerá sobre el mismísimo sistema educativo de la comunidad.
A juzgar por las explicaciones de estos cuatro niños matriculados en el colegio público logroñés Duquesa de la Victoria, el examen de ayer no les supuso grandes dificultades. «Estaba 'chupao'», se ofrece a aclarar la pequeña Blanca. Sus compañeros asienten.
Los contenidos de la prueba de ayer se centraron fundamentalmente en la materia de Lengua. Leire recuerda una de las preguntas (la que a ella particularmente le resultó más complicada): «Nos ponían una frase, ¿no?, y entonces nosotros teníamos, teníamos que ponerla en presente y en futuro». La frase era «Los aztecas adoraban a los dioses».
Miguel explica el contenido de otra prueba: «Había que colocar una lista de palabras en orden alfabético». «Es fácil si te sabes el abecedario», añade Blanca.
Jorge no echa las campanas al vuelo y advierte de que hoy las preguntas pueden ser más liosas, pues será el turno para las materias de Matemáticas y «Cono» (Conocimiento del Medio), «que también son chulas, pero más difíciles».