Los rotarios de Logroño acudieron ayer a su tradicional cita con San Gregorio Ostiense, cuya festividad celebraron con una misa en la pequeña ermita a la que da nombre este santo, en Ruavieja, y que hace ya doce años ayudaron a restaurar. Tras la eucaristía, los 23 miembros del Club Rotario, junto con familiares y distintas autoridades, prolongaron la celebración en una cena. Además de levantar este templo en 1994 -a lo que también contribuyó el Ayuntamiento- los rotarios participaron en la restauración del lienzo en el que asoman San Gregorio, Santo Domingo de la Calzada y San Juan de Ortega.