Las religiosas del Servicio Doméstico prevén para el verano el derribo del edificio
«Al Ayuntamiento le gustó mucho el proyecto», dice la responsable del centro, que confía en tener construida la nueva residencia «en año y medio». El actual complejo de edificios acoge a 64 jóvenes e inmigrantes y a 20 monjas
Las hermanas de María Inmaculada confían en iniciar el derribo del edificio del Servicio Doméstico «en julio o agosto». Así lo adelantó ayer a este periódico la hermana Lucía, responsable del centro religioso de avenida de la Paz. Según sus planes, publicados ayer por Diario LA RIOJA, la nueva residencia que sustituirá a la actual, obra del arquitecto Fermín Álamo, estaría construida «en año y medio». «Presentamos el proyecto en el Ayuntamiento y no han puesto ninguna pega. Les gustó mucho», asegura la religiosa.
La hermana Lucía recuerda que el nuevo edificio mantendrá el uso del actual, basado en servir como residencia de estudiantes y como centro de acogida para personas de escasos recursos; especialmente, inmigrantes. «A las extranjeras les damos clases de cocina, les enseñamos castellano y las preparamos para que puedan servir en las casas», señala la religiosa.
En total, residen actualmente en el Servicio Doméstico 64 jóvenes, entre estudiantes e inmigrantes. También viven en el conjunto de edificios situado entre avenida de la Paz, Doce Ligero y Escuelas Pías veinte religiosas, que sienten reacciones contradictorias ante el derribo del histórico edificio que es su hogar desde el siglo pasado. «Nos da pena por un lado, pero por otro no. Visto desde fuera parece bonito, pero por dentro no está bien», afirma la hermana Lucía. «Le pasa como a algunas personas», prosigue, «que se visten y se maquillan, pero por dentro están feas».
Sus planes para el futuro bloque de edificios que se construya incluyen la posibilidad de habilitar alguno de los inmuebles como albergue para personas en situación de extrema pobreza. El proyecto, cuyo coste se eleva a 5,2 millones de euros, cuenta para su financiación con el aval del resto de centros de la orden de María Inmaculada, como explica la hermana Lucía, quien confiesa ignorar si el presupuesto de obra también contempla las aportaciones por la venta de las 314 plazas de aparcamiento que se ubicarán en dos plantas subterráneas.