Sanz consideró que el presidente Zapatero la ha planteado «más desde el punto de vista político, para buscar una foto con los agentes, que buscando una eficacia desde el punto de vista laboral». Consideró, además, que por la planificación y temporalidad del mismo que se ha hecho, «parece que de un año», es un acuerdo «muy pobre».
Desde Comisiones Obreras de La Rioja, Carlos Ollero, secretario general, se felicita por el acuerdo pero, por ejemplo, critica el plan de choque para convertir los contratos temporales en fijos, «que depende demasiado de la voluntad del empresario». También se lamenta de medidas «que tienen difícil justificación» y que considera «meras concesiones a la patronal», como la reducción de la cotización de desempleo. Ollero reserva sus mayores elogios para las medidas acordadas que refuerzan la protección de desempleo, así como para la decisión de aumentar los medios y las personas de la Inspección de Trabajo, «una vieja reivindicación de Comisiones».
Por su parte, Carmelo Cabezón, secretario general de UGT de La Rioja, se felicita por la posibilidad de que vuelva a existir diálogo. Además, califica el acuerdo como un instrumento útil para mejorar la estabilidad en el empleo y un avance en derechos para los trabajadores.
Por último, Javier Martínez, secretario general de USO en La Rioja, no comparte esa visión positiva. «No se dice qué tipo de equilibrio se va a lograr, un equilibrio que para USO es inestable pues va a conducir a fomentar un incremento de la contratación temporal», asegura en una nota.