Los hechos, que se juzgarán en el Penal 2 de Logroño mañana martes, sucedieron en septiembre del 2005, cuando el acusado, D.S.E., salía con su vehículo de la autopista en la localidad de Haro, donde había una patrulla de la Guardia Civil. Como el procesado -según el fiscal- hizo unas maniobras extrañas, los dos agentes le dieron el alto, pero éste, primero, hizo ademán de parar y, después, aceleró bruscamente, por lo que los dos guardias tuvieron que tirarse a un lado para evitar ser arrollados.
El Ministerio Público solicita la agravante de reincidencia, ya que tenía antecedentes por otro delito de desobediencia a la autoridad tras negarse a hacer una prueba de alcoholemia.