A grandes rasgos, es como una hipoteca habitual, pero en sentido inverso. Se trata de un crédito concedido al anciano contra el valor de su vivienda, comprometiéndose la entidad a no reclamar ningún importe mientras la casa no sea vendida o mientras el titular no fallezca. En este caso, los herederos podrán optar por devolver las cantidades entregadas, refinanciarla o venderla para cancelar el crédito. Los intereses que genera el crédito se acumulan hasta su cancelación.
En la actualidad, cinco cajas de ahorros que operan en La Rioja ofrecen este servicio. La pionera es Ibercaja, que lo comercializa desde el 2001, y a comienzos de año comenzaba a ofrecerlo La Caixa. También han entrado en este negocio BBK, Caja Navarra y Caixa Galicia.
Cajarioja no lo ofrece por el momento. En este sentido, el director de Productos y Servicios de la entidad, Juan Antonio Fernández, reconoce que la hipoteca inversa «es un producto interesante para completar los ingresos y vamos a prepararlo para su lanzamiento, pero -advierte- la demanda aún es muy incipiente y lo lógico es que este producto siga haciendo mercado y mejore, porque ahora es complejo». Y la verdad es que el proceso no es sencillo.
El valor del piso determina la cuantía del préstamo. A ese dinero se le detraen los gastos del inicio de la operación (constitución de seguros, registros notariales, impuestos...) y la cantidad restante se divide en cuotas, en función de la esperanza de vida del propietario (es interesante a partir de los 70 ó 75 años de edad). El titular cobrará una renta que añadirá a su pensión y, lo que es muy importante, no tributará por ella, subraya el jefe de Desarrollo de Nuevos Productos de Financiación de Ibercaja, Miguel Artazos.
Si vencido el préstamo el propietario no ha fallecido, continúa Artazos, en el caso de Ibercaja «automáticamente entra en vigor un seguro de renta vitalicia que garantiza al titular seguir recibiendo unas cuotas idénticas a las ingresadas hasta ese momento». Asimismo, generalmente se hace una refinanciación con la que se cancela el préstamo inicial. En todo caso, el representante de Ibercaja subraya que suscribir una hipoteca de este tipo «debe ser una decisión familiar que tomen conjuntamente padres e hijos».
La hipoteca inversa es una fórmula ensayada con éxito en otros países, pero que en España, y por extensión en La Rioja, ha registrando hasta ahora una penetración muy modesta, dada nuestra cultura de la propiedad. Lo que en opinión de Artazos no parece lógico, porque «lo que no tiene sentido es salvaguardar la propiedad de la vivienda y que los mayores no puedan tener suficientes ingresos para estar bien atendidos».
Cuestión de confianza
El Ministerio de Economía ya ha anunciado su intención de fomentar en España este tipo de producto que ayuda a los mayores a mejorar sus ingresos. Sin embargo, ningún banco lo comercializa por el momento. Artazos aporta sus razones: «Por un lado, el grado de cercanía y confianza con la entidad debe ser máximo, porque en definitiva se trata de hipotecar tu casa en la vejez y, desde luego, sólo se puede tomar una decisión así si confías plenamente en tu entidad. Esa cercanía la ofrecen las cajas». Y, por otro lado, «ninguna entidad de ahorros ejecutaría el préstamo y dejaría sin casa a un anciano. Ese es un coste social imposible para nosotros y es un riesgo que asumimos».