El último impacto ha sido de libro. Y de arquitectura. Para celebrar el proyecto y documentar su desarrollo arquitectónico, la Dinastía Vivanco editó un lujoso volumen que documentaba la génesis del proyecto: desde el encargo a la inauguración.
Un encargo que nació con ambición. No se trataba, como cuenta el arquitecto Jesús Marino Pascual, de crear un pequeño museo «en una sala anexa a la bodega», como ya había otros precedentes. Se trataba de ofrecer un recorrido global sobre la historia del vino desde sus orígenes. Y eso, remacha Pascual, «no es una cuestión menor».
Para complementar la parte arquitectónica del libro, se contó con artículos de importantes plumas relacionadas con el vino y la arquitectura: Vicente Verdú, Juan Manuel Bonet, Rosa Vergés, Hugh Johnson.
El libro ha tenido una muy buena acogida. El premio que acaba de recibir es una buena muestra. 28 libros editados en España fueron seleccionados para la final del concurso mundial de ejemplares de gastronomía y vino «Gourmand World Cookbook Awards 2005». Y el de los Vivanco ha recibido el premio al mejor libro para profesionales del vino. Un reconocimiento más para un proyecto que los colecciona.