Los expertos defienden el papel de los medios como «formadores de los hispanohablantes»
Hoy se clausura en Yuso el Seminario sobre el español en EEUU
Que los medios de comunicación suponen un espejo donde se miran los millones de hispanohablantes es una realidad que desde la Fundación San Millán y la Fundeu se trata de estudiar en las jornadas organizadas desde el pasado viernes en el Aula de la Lengua del monasterio de Yuso y que concluyen hoy con la clausura oficial.
El día de ayer se centró en el papel que juegan los medios de comunicación en la difusión de un español correcto y la utilización de los manuales de estilo en el uso periodístico con la presentación del 'Manual de estilo de la NAHJ y el camino hacia su segunda edición', con la mesa redonda a cargo de Raúl Caballero, Benito García y Lilia O'Hara.
Tras una pausa se retomó el trabajo con la mesa redonda sobre 'Los diarios y televisiones locales de los EEUU y su papel como maestros de español' y la participación de Pedro Rojas, Humberto Castelló y Jorge Mettey y la moderación de Alberto Gómez Font. Precisamente éste aseguró que «no estaría de más que los medios fuesen conscientes de su papel como formadores de la comunidad de hispanohablantes», ya que los receptores de la información los están tomando como un claro ejemplo a seguir y de ahí la importancia de los manuales de estilo como referencia no sólo para los periodistas, sino para los traductores y todos los que a diario manejan la lengua.
Para Gómez Font, «no todos los medios tienen la conciencia de que están trabajando como maestros del español». Aún así, el nivel del español en Norteamérica es bastante bueno, «aunque siempre es mejorable» según Pedro Rojas, del diario La Opinión de Los Ángeles. El papel de los medios hispanos en Estados Unidos en la polémica de la nueva ley de inmigración es vital y como asegura Rojas, «hay algunos medios que han cruzado la linea entre periodismo y la militancia; tenemos que tener cuidado con eso». Rojas pertenece a la compañía Impremedia, que llega a una media de 2 millones de personas semanalmente con un diario en Nueva York, y Los Ángeles, además de un semanario en San Francisco, Chicago y Florida.