Ninguna reforma ha conseguido evitar la trivialización del divorcio y la falta de tiempo para buscar una posible reconciliación.
Si la explicación no está en las sucesivas reformas legales, ¿a qué se debe la reducción del divorcio? The Economist del pasado 1 abril apunta algunas razones. Por un lado, se ha extendido la cohabitación: hoy vive así uno de cada 10 británicos ( y la quinta parte de todos, los de 25 a 34 años).
Es posible, por lo tanto, que quienes optan por el matrimonio sean un grupo más selecto.
Tal vez hayan madurado más su decisión; al menos, son mayores (la edad media en la que se casan los hombres ha pasado de los 26 años y medio en 1991 a los 30 años y medio en el 2004.
Por otro lado, las parejas quizás se conozcan mejor ahora: el número de licenciados que se divorcian en los dos primeros años de matrimonio -síntoma de que los novios no se conocían bien- se ha reducido a la mitad desde mediados de los ochenta.
Por último, el semanario apunta que ahora puede haber más creyentes entre los que se casan.
Emiliano Quílez Roche