- ¿Cómo ha transcurrido la semana?
– Más lenta de lo que nos hubiera gustado. Hemos intentado mantener a los jugadores lo más tranquilos que se ha podido, pero la expectación que se ha generado es increíble y todos estamos inmersos en esta aventura. De todas formas, es una presión que se lleva bien porque estamos muy cerca del objetivo.
– Lo que es una realidad es que el Palacio va a vivir un ambiente impresionante.
– Sí y lo agradecemos muchísimo. Vivir un entrenamiento como el de ayer (por el pasado jueves) con más gente que el día del debut oficial del equipo contra el Pulpo de Zumaya (hace tres años) fue un momento muy especial. Además, hoy veremos cumplido uno de los objetivos que nos marcamos: llenar el Palacio de los Deportes. Lo que venga después será bienvenido y celebrado como corresponde.
– ¿Qué le preocupa del partido?
– Controlar nuestras reacciones. Este tipo de situaciones pueden llegar a generar algo de ansiedad que debe evitarse. Lo que les pido a mis jugadores es que jueguen como saben, como un bloque y que disfruten del partido. Si somos capaces de conseguirlo, habremos dado un paso muy importante.
– ¿Y el rival?
– Es peligroso. No se juegan nada, pero no darán facilidades. Es un equipo serio y bien conjuntado. Tiene buenos jugadores y están donde están en la clasificación por méritos propios. Además, seguro que sus aficionados se desplazan hasta Logroño; aunque nuestro público les superará con creces.
– ¿Se ha acordado de algo en especial durante estos días?
– De todos los que han colaborado de una manera u otra durante los tres últimos años. Nosotros somos la punta de lanza, pero al final te das cuenta de que lo que se ha conseguido ha sido gracias al trabajo de mucha gente. Son muchos como para nombrarlos a todos, pero cada uno sabe lo que ha hecho y es consciente de que tiene una parte de ‘culpa’ de todo lo que está pasando.
– ¿Tiene pensado cómo celebrará el ascenso en el caso de que se consiga?
– No me gusta pensar en estas cosas antes de tiempo. Lo primero es hacer lo que debemos para lograr el objetivo. Después ya tendremos tiempo para celebrarlo como se merece. Además hay un sentimiento generalizado de que este tipo de celebraciones salen mejor de forma espontánea.
– ¿Mejor en casa que fuera?
– Creo que eso da igual. Los resultados han querido que tengamos la oportunidad de conseguir nuestra meta en casa, pero todavía no hemos llegado. Hay muchas posibilidades, eso es innegable, pero primero tenemos que jugar este partido, que –repito– no va a ser fácil en absoluto.
– ¿Y si llega el regalo desde Cuenca y el Pozoblanco no consigue la victoria?
– Mejor, pero no podemos pensar en ello. Nosotros dependemos de nuestro resultado y vamos a darlo todo para ganar. Si por un casual el Pozoblanco tropieza, será un resultado más de nuestra liga particular, pero debemos ponernos en el peor de los casos y centrarnos en ganar el partido, que es nuestra obligación.
– ¿Imaginaba usted esta situación cuando llegó a Logroño?
– Siempre tratas de pensar en positivo. Todo ha ido muy rápido, tanto que ha superado nuestras mejores previsiones. Hay que asumirlo y sobre todo disfrutarlo, porque hay que tener en cuenta que este tipo de situaciones no se dan todos los días.