Allí, en la Ciudad Encantada, juega el Pozoblanco, el único rival que le queda al Darien en su lucha por acabar en Asobal. Ese partido empieza una hora antes que el de Logroño, a eso de las 19 horas. O sea: hacia el descanso del partido en el Palacio ya se sabrá qué ha hecho Pozoblanco.
Los cordobeses están obligados a ganar. Todo lo que no sea derrotar al Edenca no les sirve, porque haría ascender automáticamente al Darien. Y, aunque los conquenses no se jueguen nada, que nadie piense que lo van a poner fácil.
Cuenca es una ciudad que respira balonmano. Las alrededor de 1.500 localidades de la cancha del Edenca Ciudad Encantada se llenan con regularidad. Y es una de las aficiones más ruidosas de la categoría, con una gran peña azul encargada de llevar a los suyos en volandas.
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De hecho, en Cuenca sólo ha ganado un equipo desde octubre: el Darien. Y sólo tres en todo el año, no se piensen. Porque a los riojanos, que acabaron llevándose el partido por 26-29, les costó sangre y sudor ganar aquel 1 de abril. Un minuto prodigioso de Pablo Rodríguez y Humberto Julien puso tierra de por medio en el último momento.
Así pues, lo dicho: que el Darien piense en lo suyo, pero los demás pueden estar atentos a Cuenca. Obviamente ese partido no lo emiten por la radio, pero hay modos de seguirlo. Por ejemplo, en el foro denominado ‘Lo+balonmano’ –«http://miarroba.com/foros/ver.php?id=64582»– los internautas particulares suelen ir informando del resultado de todos los partidos.
Arriba espera Antequera
El Darien tiene un hermano de ascenso: el Antequera. Al menos, hasta ahora. Los malagueños tienen una historia paralela a la de los franjirrojos desde que ambos militaban en Primera, hace dos años.
Por aquel entonces, Antequera y Darien se clasificaron juntos para el play off de ascenso. Pero ninguno de los dos lo consiguió, puesto que cayeron en una fase de ascenso de infausto recuerdo. Sin embargo, ambos clubes compraron al año siguiente plazas en División de Honor B. Ahora, Antequera es ya club de Asobal.
Allí espera al Darien: hay que mantener esa unión.