Inmaculada Martínez expresó ayer un rotundo compromiso: «Aunque gane nuestra candidatura, yo iría a unas elecciones limpias. Es necesario un nuevo proceso que dignifique el circo que se ha preparado y la vergüenza que como candidata estoy pasando. Para mí, esto es un bochorno porque fui democráticamente a unas elecciones que no pensé que habría tantísimas trampas», afirmó. También Alfredo Milazzo se fijó en un doble objetivo para el día después: «Respetaré el resultado de las urnas y felicitaré si pierdo y me alegraré por mi figura y por mi persona si gano, pero seré ponderadísimo». «Jamás voy a hacer una declaración descalificatoria de nadie, de ningún médico o compañero. Yo no he sido el que ha ido ni iré nunca a la luz pública a dirimir problemas internos».