Poco a poco ha calado en la opinión pública la preocupación por la situación del mercado inmobiliario, toda vez que se ha tomado conciencia de que el actual recalentamiento del sector construcción es patológico y el 'pinchazo' de la burbuja podría suponer el advenimiento de una grave crisis. Todo ello explica la importancia que ha dado la prensa catalana a que el precio de la vivienda usada haya comenzado a bajar en Barcelona. Los descensos van del 1 al 5% y de momento afectan a los barrios más modestos; y la causa principal de esta situación sería que los mercados han tomado conciencia de que la capacidad de endeudarse de los consumidores ha tocado techo.