Así, después de más de setenta años, Pedro José, Fermín, Ceferino, Aurelio, Jesús, Tanis (naturales de Villamediana), Martín, Luis, Raimundo (de Uruñuela), Justo y Sabino (de Entrena), que fueron asesinados a la salida del túnel de Viguera, podrán descansar en paz junto a sus seres queridos.
Desde el 8 de agosto de 1936 hasta ahora, los once cuerpos habían yacido en una fosa común en el cementerio de Viguera. Después de una cuidadosa recuperación, llevada a cabo por un equipo de especialistas que hacen su trabajo de manera gratuita, los once cuerpos serán enterrados hoy por la tarde.
Para llegar a esta instancia, ha habido un proceso largo, tanto administrativo como de documentación. Según explicaron en su día los responsables de esta tarea, hubo un doble asesinato: a los seis de Villamediana los mataron el día 6 de agosto del 36 por la tarde y a los otros cinco, tres de Uruñuela y dos de Entrena, el 7 día de madrugada.
Otros ocho riojanos asesinados durante la Guerra Civil fueron también exhumados del cementerio de Altable (Burgos) el 17 de abril. Este grupo, siete de Sajazarra y uno de Cuzcurrita, fueron asesinados en la madrugada del 19 de agosto de 1936 y sus cadáveres fueron dejados en la cuneta de una carretera en Altable, una localidad burgalesa próxima a La Rioja. Estos cuerpos ya descansan en sus lugares de origen.