Velas para la Resurrección
Los ortodoxos de La Rioja celebraron en Salvatorianos su fiesta de Pascua
Alejandra y María, madre e hija, son rumanas y viven en Logroño. El fin de semana del 22 y el 23 de abril, celebraron en La Rioja la Pascua ortodoxa, una fiesta comparable en importancia a la Navidad de los católicos. Cientos de personas (en su mayoría, rumanos, pero también ciudadanos de Rusia y de otros países de religión ortodoxa) se reunieron en la madrugada del sábado en la iglesia de los Salvatorianos, para conmemorar la muerte y la Resurrección de Jesús. Ya el domingo, volvieron a juntarse, en el Ayuntamiento de la capital riojana, para escuchar canciones del Este de Europa y compartir la comida tradicional.
La Pascua ortodoxa no coincide con la Pascua católica (que tuvo lugar el fin de semana anterior) porque aquellos se guían por el calendario Juliano. El momento central de las celebraciones llega con el encuentro religioso. Las mujeres que lo desean, en señal de respeto, se tapan la cabeza con un pañuelo. «En la ceremonia, se bebe vino blanco y se come pan», relata Ana Cornelia Orea, presidenta de la Asociación de Rumanos de La Rioja, «y se pintan huevos de rojo, y también de otros colores». La luz de las velas, que portan todos los asistentes, se convierte en el gran símbolo para recordar a todos los difuntos. Según la tradición, permanecen encendidas en todo momento.
En esta ocasión, los oficios religiosos de Salvatorianos duraron casi cuatro horas. Ya en sus casas, los fieles toman sopa y cordero asado, y de postre, el cozonac, el postre típico de Rumanía. En algunos casos, estas viandas se toman tras la eucaristía, el momento en el que concluye el ayuno de los feligreses (similar a la Cuaresma de los católicos). En realidad, pocas son las barreras que separan a los católicos de los ortodoxos: la principal es el Papa. Para los primeros, resulta la máxima autoridad de la Iglesia. Los segundos no creen en su autoridad.