La idea del desfile, que resultó entrañable, divertido y reunió a alrededor de quinientas personas, fue de Arrate Pascual, dueña de la tienda 'Ta-ca-tá'. Por el escenario desfilaron al ritmo de temas de artistas como Madona, unos 40 niños, y en el caso de los bebés fueron sus madres y padres los que tuvieron que hacerlo con ellos en brazos. Los sombreros, los colores vivos y los volantes fueron los protagonistas de la línea de verano, en la que no faltó la línea de baño.
Éxito y paciencia
«Esta iniciativa nos pareció una buena idea por parte de Arrate, que ha querido vincularse a la asociación. Ha sido estupendo ver como la gente se ha implicado con nosotros, porque en este desfile ha trabajado mucha gente. Es emocionante ver que fuera de la asociación también se vive la asociación, que la gente quiere trabajar por ella», afirmaba Divina López, presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer en La Rioja, unos instantes antes de dar comienzo el desfile.
«Me pareció una idea divertida para los espectadores y lo tenía pendiente con la asociación», comentó Pascual. «No se puede imaginar lo difícil que es organizar un desfile con niños, pero con paciencia y ganas todo sale adelante», aseguró.