Los cambios registrados en el papel y composición tradicional de la familia, sobre todo en los países más desarrollados, no han alterado la concepción más que positiva que de esta institución tienen los ciudadanos españoles. La familia sigue siendo, en nuestro país, el principal núcleo de apoyo, solidaridad y confianza. Sin duda, constituye junto con los amigos una de las redes personales que nuestros compatriotas consideran clave en situaciones de necesidad, como en caso de enfermedad, para un préstamo de dinero e incluso en la búsqueda de empleo.