Según confirmaron fuentes de la Conserjería vasca de Interior, el ataque tuvo lugar a las 21.36 horas, cuando varios encapuchados arrojaron artefactos incendiarios de fabricación casera contra la oficina que la compañía Mapfre tiene en el barrio de Algorta, en el municipio de Getxo.
La explosión provocó daños de escasa consideración en la puerta de acceso a la oficina y el ennegrecimiento de la fachada. Las llamas se apagaron sin que fuera precisa la intervención de los bomberos y sin que hubiera que desalojar a los vecinos que habitan las viviendas del inmueble.
La Ertzaintza se desplazó al lugar y abrió una investigación para aclarar el ataque e identificar a los autores. Por el momento no hay detenidos.
Ferretería custodiada
Por otra parte, la ferretería del concejal de UPN José Antonio Mendive, destruida el sábado en un incendio provocado, permanecía ayer cerrada con tablones y custodiada por un vigilante de seguridad, mientras los vecinos del inmueble presentaban las primeras reclamaciones por los daños sufridos en sus viviendas. Tras conocerse la importancia de los destrozos, sobre en los primeros pisos, el alcalde de Barañáin, Iosu Senosiain, anunció la creación de una oficina en dependencias de la Policía Municipal de la localidad para recoger las reclamaciones de los afectados por el incendio, donde ya se han presentado las primeras peticiones.
Las reclamaciones serán enviadas a la Delegación del Gobierno en Navarra, que las tramitará ante el Consorcio de Compensación de Seguros. Un vecino del inmueble, en el número 11 de la calle San Esteban, comentó ayer que la mayoría de los vecinos del edificio, tras el susto inicial provocado por el incendio, ya han vuelto a sus domicilios, excepto algunos del primer y segundo piso, donde «el fuego ha debido hacer estragos», especialmente los correspondiente a la letra B, situados sobre la ferretería.