Entonces, todas las organizaciones deberán volver a acreditar sus volúmenes de comercialización, en el caso de la rama comercial, y las hectáreas que representan, en el de las organizaciones de productores, para un nuevo reparto de la representatividad con la entrada por derecho de todas aquellas asociaciones con más de un 3% en cada rama, como es el caso de ABE. Fuentes del sector consultadas por Diario LA RIOJA consideran que la petición de ABE es consecuencia de un conflicto interno de Arbor y que, por lo tanto, no es procedente revisar la representatividad: «Y si una bodega cambia de una asociación a otra ya existente, ¿también hay que revisar el peso de cada agrupación», se preguntan.