Berlusconi agotará las vías de impugnación del resultado electoral
El primer ministro italiano sigue sin felicitar a su contrincante a pesar de que el Tribunal Supremo ha reconocido a Prodi como vencedor
Berlusconi aún no ha llamado a Prodi para felicitarle por su victoria en las elecciones y quizá no lo haga nunca. No acepta la derrota y proseguirá su estrategia de resistencia hasta el final, que en este momento no se sabe dónde está ni cuál puede ser. Forza Italia, el partido del magnate, ha anunciado que agotará las vías legales de impugnación.
Una puede ser un recurso ante un tribunal administrativo, aunque los juristas dudan que se pueda ocupar de unas elecciones. Por eso es más probable una reclamación a la junta de elecciones del nuevo Parlamento. Forza Italia exigirá extender la comprobación de votos a todas las papeletas no válidas, es decir, a las nulas y en blanco, y no solo las impugnadas, como se ha hecho.
Desde que el Tribunal Supremo anunció el miércoles la victoria de Romano Prodi de forma oficial, el todavía primer ministro no se ha manifestado. Lo que hará es una incógnita, pero es razonable imaginar el escenario menos sereno, que incluye la posibilidad de que el próximo viernes, cuando se celebre la primera sesión del Parlamento, Berlusconi aún no haya dimitido de su cargo.
Único en la historia
En ese caso, que sería único en la historia reciente de Italia, quizá renuncie ante la primera comprobación numérica de las nuevas mayorías, pero si no, solo la votación de confianza del nuevo Gobierno le obligaría a abandonar. Ese trámite, en cualquier caso, aún tardaría semanas, porque antes se debe elegir al presidente de la República.
La pregunta que todos se hacen en Italia es hasta dónde se atreverá a tensar la cuerda 'il Cavaliere'. El resultado será muy negativo para el país, que seguirá sumido en un marasmo institucional. Para evitarlo, será decisiva la actitud de los socios más moderados del centro-derecha, los democristianos de UDC, que ya se han desmarcado de Berlusconi, y de Alianza Nacional, también fríos en esta batalla.