Los agentes efectuaron un segundo registro en La Loma, una finca de 100 hectáreas ubicada en Las Lomas del Rame, en la carretera de Los Alcázares, y que dispone de helipuerto, campo de cultivo de naranjas, tres naves industriales y un lujoso palacete. En el primer registro, efectuado en marzo pasado, la policía encontró en La Loma gran cantidad de obras de arte y otras piezas y joyas de gran valor.
Un Miró en el cuarto de baño, animales salvajes disecados y cuernas de ciervos, cabras y gamos, son algunos de los objetos encontrados en las viviendas de Roca que han sido intervenidas tras su detención.
El dinero hallado se encontraba en el interior de un maletín escondido en un zulo, de cuatro metros de largo por cuatro de ancho. Decenas de trofeos de caza, animales disecados, cuadros de afamados artistas, tapices y muebles de época decoraban las distintas casas de Juan Antonio Roca en Marbella.
La 'operación Malaya' contra la corrupción en el Ayuntamiento de Marbella ha supuesto ya la detención de 25 personas.
Incompatibilidad
Salvador Guerrero, abogado y uno de los seis vocales del PP en la comisión gestora que regirá Marbella (Málaga) hasta las elecciones del 2007, donde ocupará la Delegación de Economía y Hacienda, y cuyo despacho representa a la defensa del hasta ahora edil de Cultura y Educación en el Ayuntamiento marbellí, José Jaén, por su presunta vinculación en el 'caso Malaya, y a Antonio Calleja, ex coordinador de Hacienda e imputado en el caso Saqueo II, señaló ayer que si este último aspecto «es tan incompatible como para tener que dejar algo, dejaré la gestora». Guerrero no consideró que ambas cuestiones sean «incompatibles»; no obstante, apuntó que «no me he planteado si realmente habrá una incompatibilidad». «Si lo consideran otros y eso justifica que tengo que optar por una cosa o por otra, optaré por dejar el cargo que acabo de aceptar», aseguró.
Mientras, el juez ha desestimado el recurso presentado por la defensa de la primer teniente de alcalde, Isabel García Marcos, para su puesta en libertad. El magistrado se basa en la existencia de un riesgo de fuga.