Fue el día anterior cuando el médico la visitó en su casa de la urbanización residencial madrileña de La Moraleja y decidió que ayer era un buen día para someterse a esta revisión. El equipo médico que decidió darle el alta el pasado día 8 de abril llegó al acuerdo con la familia de que «la chipionera» se sometiera a este tipo de revisiones periódicas, según explicó el hermano de la cantante.
«Rocío está bien, no podíamos pedir más dado lo grave de su enfermedad», comentó Amador Mohedano, quien añadió que la cantante «come bien, se pasea por la casa, aunque tiene días, unos días mejores que otros».
Rocío Jurado fue dada de alta hace once días, cuando el equipo médico del centro hospitalario permitió que Rocío Jurado regresara a su casa al apreciar «una recuperación del cuadro de insuficiencia hepática sufrida en las últimas semanas» y «de su estado general».
La cantante volvía así a su casa después de pasar casi tres meses hospitalizada, primero en un centro de Houston (EEUU) donde siguió tratamiento contra el cáncer de páncreas que padece, y después en la clínica Montepríncipe de Madrid. También entonces abandonó la clínica por su propio pie y se trasladó en el asiento del copiloto de un vehículo privado, acompañada por su esposo, el torero José Ortega Cano.
En el MD Anderson
Rocío Jurado permaneció en EE UU ingresada en la prestigiosa clínica MD Anderson desde el pasado mes de enero y regresó a España el 24 de marzo en un avión medicalizado propiedad de un amigo de la familia.
El cáncer de páncreas es uno de los tumores más difíciles de controlar. Sólo se puede curar cuando se ha detectado en una etapa temprana. En ciertos casos, cuando el tumor se ha extendido, la operación es imposible y el cáncer es mortal. No obstante, incluso con la cirugía, el porcentaje de curación es inferior al 50%.