«El año pasado 'colaban' en las máquinas monedas extranjeras y hace dos años se usaba una moneda con agujero a la que se ataba un hilo para sacarla de la máquina. Otras veces, las del tabaco, las atascaban con una colilla y le decían al del bar que habían metido cuatro euros para que les devolvieran el dinero», comenta un explotador de máquinas de La Rioja.
Las monedas 'falsas' -entiendase como que no están en curso legal- que se habían utilizado hasta el momento fueron: la de 10 bath de Thailandia (0,20 euros), la de los 100 escudos de Portugal (0,50 euros), el peso de Argentina (0,27 euros) o la de 10 francos de Francia (1,5 euros), entre otras. Ahora se usan las de Perú, cuya moneda son los nuevos soles; Bulgaria, con los levas; y la República Dominicana, con los pesos. La moneda de cinco pesos se hace pasar por un euro y vale 0,12 céntimos, al igual que con la moneda de una leva, que tiene un valor real de 0,51 céntimos, o la de cinco nuevos soles que parece de dos euros y al cambio son 1,2 euros. «No se puede decir que sea muy habitual, pero ocurre, y éstas han sido las últimas monedas que he encontrado», comentaba el dueño de una cafetería de Logroño, quien ha hecho el último hallazgo. «Si no se pone remedio, pueden traerse de otro país un saco», decía.
Pero «hay solución», según los explotadores de máquinas. «Cuando se descubre que monedas se están utilizando, reprogramamos el selector de monedas. Las graba y las inhabilita, es decir, que la máquina no vuelve a aceptarlas como euros. El problema es que a nosotros nos cuesta dinero».