Concretamente, estos radares se encuentran en el kilómetro 156 de la AP-68 dirección Zaragoza, donde hay una limitación de 90 kilómetros a la hora; en la Nacional 232 a la altura del kilómetro 395 dirección Zaragoza y en dirección Santander a la altura del 420,2, con una velocidad máxima en ambos casos de 50 km/h; en la LO-113 hacia Baños del Río Tobía en el kilómetro 57, con restricción de la velocidad a 90 km/h; y en la LO-20 en el kilómetro 10 dirección Logroño, con la velocidad limitada a los 100 km/h.
El jefe de Tráfico de La Rioja, José Joaquín Pérez Micolau, anunció la semana pasada que durante la operación de Semana Santa de este año «va a haber más vigilancia nocturna y de madrugada, se van a intensificar los controles de velocidad y se van a producir más pruebas de alcoholemia».
El operativo especial se desarrollará en dos fases. La primera se puso en marcha el pasado viernes 7 a las 15 horas hasta el domingo día 9; y la segunda dará comienzo mañana miércoles y se prolongará hasta las 24 horas del lunes 17. Durante esta Semana Santa está previsto que se produzcan 600.000 desplazamientos, de los cuales 95.000 serán riojanos.
La Semana Santa del año pasado se saldó con 19 accidentes con el resultado de un muerto y 18 heridos.
Control de alcoholemias
Efectivos de la Guardia Civil de Tráfico han detenido en la última semana a un total de tres personas por conducir y dar positivo en los controles de alcoholemia instalados en las carreteras riojanas, según informó ayer el Instituto Armado. De acuerdo con sus datos, entre los días 3 al 10 de abril, y junto a las tres personas detenidas, se levantó acta a otros ocho conductores por infracción administrativa en esta misma materia.
Resultaron negativas un total de 169 del total de 180 pruebas efectuadas en este periodo. De éstas, 39 se realizaron en fin de semana, 74 durante la semana, 51 en infracciones cometidas, 3 a implicados en accidente y 2 a conductores de transportes colectivos.