- ¿Por qué decidió venir a España?
- En mi país trabajaba como técnico en pinturas, pero el dinero no era suficiente. Quería buscarme un futuro mejor.
- ¿A qué se dedica ahora?
- Cuando llegué a La Rioja, me establecí en Pradejón con unos familiares que llegaron antes que yo y estuve un tiempo trabajando en el champiñón. Hace tres meses me ofrecieron un puesto en unos viveros de Calahorra y decidí venir aquí porque las condiciones laborales eran mejores.
- ¿Cómo le han recibido los riojanos?
- Muy bien, no he tenido ningún problema. Estoy muy contento y tengo intención de quedarme aquí para toda la vida.
- ¿Qué diferencias encuentras con el carácter de los españoles?
- Sobre todo, en el trato. Nosotros somos más cariños y melosos, y aquí la gente es un poco más fría.
- ¿A qué le ha costado acostumbrarse más?
- Sobre todo al clima. El invierno es muy frío, mientras que en Ecuador tenemos una temperatura constante de 18 a 20 grados.